“DE SEGURIDAD PÚBLICA A LA SEGURIDAD CIUDADANA”

Emilio Nanáa)    Perspectiva Tradicional sobre la Violencia.

El tema de la violencia en México se ha abordado de manera ineficiente y asistemática a virtud de que se sigue operando con una concepción de “seguridad pública” en la que se asigna como prioridad una fase del ciclo de la violencia: el control;  y a un objetivo central: el mantenimiento del orden público vigente (estado y mercado). Por lo tanto, el énfasis ha sido policial y legal, incluso por encima de los derechos humanos y/o de las garantías individuales.

Esta perspectiva se ha legitimizado y aumentado por virtud de la privatización de la seguridad pública: seguridad privada, seguros, alarmas, justicia por propia mano, etc. No obstante lo anterior, su ineficiencia ha quedado demostrada con datos en México y en el mundo. Así, mientras la inseguridad va ligada a la desprotección, la seguridad ciudadana se refiere a un orden ciudadano democrático que elimina las amenazas de la violencia en la población y permite la convivencia ciudadana.

b)   La seguridad ciudadana como reconocimiento del otro.

La seguridad ciudadana refiere, así, a la existencia de una organización social a la cual el ciudadano pertenece y, por lo tanto, defiende. Se refiere al reconocimiento que se hace del otro y sus derechos (que remite al tema de la libertad) y en el límite, cuando hay un hecho violento, tiene que ver más con la restauración del daño causado y el castigo al culpable como disuasión. La seguridad ciudadana se diferencia, pues, de la seguridad nacional (externa) o pública (interna) en tanto estas últimas se constituyen desde una concepción estado- céntrica y la primera desde una ciudadana.

En suma, la seguridad ciudadana busca dar seguridad a la ciudadanía en el ejercicio público y privado de los derechos y deberes. Por ello, se la obtiene en un estado social de derecho donde la libertad del “respeto al derecho ajeno” es legal, legítima y democrática. Es la función socializadora  que provee la sociedad y sus instituciones: la confianza.

c)    Propuesta integradora e incluyente.

Una propuesta de este tipo es integradora y no excluyente. Requiere de actores nuevos para enfrentarla, por ejemplo, los municipios por ser las instituciones más próximas a la sociedad; los medios de comunicación como instancias de mediación y socialización fundamentales en la actualidad; las universidades en el campo de la formación, el análisis y la investigación; las cámaras de la industria, del comercio y de la producción, en el ámbito de la generación de riqueza y el empleo.

Asimismo, se requiere de la reforma de la Policía y del Sistema Legal. Además, paradójicamente, se requiere de una política económica que destine más recursos a las políticas sociales que a las de seguridad; una política cultural que establezca base de tolerancia, identitarias e integración social; políticas urbanas que fortalezcan el espacio público y atenúen la segregación urbana; políticas sociales que generen salud, educación y empleo.

JuárezDialoga a invitado Emilio Naná por su compromiso y trabajo en diversos movimientos sociales en Juárez. Él es Abogado/Psicólogo/Maestría en Ciencias Sociales: especialidad en políticas públicas y estudios culturales. Candidato a Doctor en Ciencias Sociales: especialidad en género.

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