LA HOMOFOBIA DE ALGUNOS PERIODISTAS JUARENSES

A través de la historia la exclusión y la discriminación, apoyadas en el prejuicio, han tenido que dejar espacio a la inclusión y la tolerancia.

En cada época de la historia fueron diferentes los grupos excluidos y, a medida que avanzamos como sociedad, la exclusión es menos severa y su permanencia en el tiempo es más corta. Uno de los grupos que más recientemente logró su reconocimiento como personas de pleno derecho fueron los afroamericanos, en los Estados Unidos de América. En estos momentos la homofobia es la discriminación más extendida en el mundo, en México y en nuestra ciudad.

La discriminación, ya sea racial, por preferencias sexuales, por género, religión, etc., mantiene ciertas características comunes:

1.- Irracionalidad: los prejuicios que utiliza la discriminación, para tratar de fundamentarse, no resisten un análisis, así sea mínimo. Hace años le escuché decir a un médico juarense (quien no es representativo ni de los médicos ni de los juarenses) que si toda la gente se hiciera homosexual se acabaría la raza humana. Yo digo que si todo mundo se hiciera médico se acabaría la raza humana, pero eso no va a suceder nunca y esa (im)posibilidad no debe ser motivo para discriminar a los médicos.

2.- Ignorancia: leí hace poco en una página de universitarios (aclaro que no se requiere ser universitario para darse de alta en esa página, con lo que albergo la esperanza de que la persona no sea estudiante) que alguien afirmaba, contestando a otra persona: “los matrimonios gay van en contra de la constitucion no mames compa” (cita textual, con faltas de ortografía incluidas). Obviamente esa persona no sabe que la Suprema Corte de Justicia de la Nación declaró constitucional la reforma al Código Civil del Distrito Federal que posibilita los matrimonios entre personas del mismo sexo y que recientemente amparó a dos mujeres contra actos anticonstitucionales del gobierno de Oaxaca, ya que la legislación de ese estado no les permitía casarse. Es decir, la realidad jurídica es 180 grados diferente al prejuicio de esa persona.

3.- Violencia: ya sea explícita o implícita. El discurso discriminador siempre invita, de manera clara o soterrada, al exterminio de las personas discriminadas, lo que hace de ese discurso un instrumento antisocial que atenta gravemente contra los derechos humanos, la sana convivencia social y la construcción de una sociedad cada vez mejor.

Existe una homofobia social que se ha venido construyendo a través de los siglos y se ha venido reproduciendo por medio de las instituciones encargadas del discurso oficial. Durante largo tiempo fueron las predicaciones de sacerdotes y pastores, posteriormente las canciones y películas, hoy son los programas de televisión, radio y la prensa escrita. Es justo reconocer que muchas y muchos periodistas hacen un esfuerzo por informarse y adecuar su trabajo a los conceptos actuales que la Ciencia ofrece. Una minoría insiste en utilizar conceptos superados hace medio siglo.

¿Qué confianza le inspiraría a usted un profesional que no se hubiera actualizado en los últimos 50 años? ¿Le parecería alguien a quien se le puede solicitar un servicio con la esperanza de que éste fuera de calidad? Eso ocurrió la semana del 28 de enero en Ciudad Juárez. Fue localizado el cuerpo sin vida de un hombre joven en la sala de la casa que habitaba con otro hombre, en la colonia El Barreal, en la zona centro. Un periódico digital que se ha distinguido por su falta de profesionalismo cabeceaba así la nota: “El despecho mata” y en el cuerpo de la nota, al final se leía: “Aparentemente se trato (sic) de un lío de carácter pasional”. A contrapelo, El Mexicano, que se había ganado a pulso una fama de medio homófobo tituló la nota: “Matan a joven de 2 balazos” y en la redacción afirma: “Inicialmente se pensaba que había más de una víctima pues el ahora occiso vivía con otro joven en ese lugar” y “Los vecinos dijeron que el par de jóvenes tenían viviendo un lapso considerable en el lugar, y que no eran personas rijosas, ni peligrosas y que por eso se les hace extraño que se hayan registrado estos hechos violentos”. Sorprende agradablemente que El Mexicano escriba una nota sin sesgo homofóbico; el profesionalismo avanza en ese diario.

Otros medios impresos también informaron profesionalmente. La nota tristemente vergonzosa la dio el periódico digital de la Asociación de Periodistas de Ciudad Juárez, A.C. (APCJ) que, con conceptos superados antes de la década de los 60 del siglo pasado, titulaba así la nota referente a este lamentable suceso: “Aparente riña entre desviados sexuales deja saldo de un hombre muerto”. La nota inicia diciendo: “Las autoridades investigan un posible conflicto entre desviados sexuales que arrojó un saldo de una persona muerta” y, al final, afirma que los investigadores comentaron que se trataba de un caso con “las características propias de un crimen entre homosexuales”. El discurso homofóbico invita al exterminio de las personas discriminadas, victimizándolas de manera continuada. A ellas, a sus familiares, a sus amigos y a la sociedad en general.

Hubo en las redes sociales indignación por la clara homofobia de quien escribió la nota y varias personas interpusieron quejas formales ante el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED), organismo del gobierno federal con competencia para conocer de actos discriminatorios cometidos tanto por servidores públicos como por particulares, como en este caso.

Ya sea por las quejas interpuestas ante el CONAPRED o porque los directivos del periódico se dieron cuenta del grave error cometido por ese medio al publicar lo que algún (o alguna) periodista homófobo escribió, la nota fue retirada pero la queja seguirá su curso, para beneficio de la sociedad juarense.

JuárezDialoga invita a Efraín Rodríguez a participar como articulista por su compromiso con la sociedad de Ciudad Juárez. Efraín es maestro en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez y entre otros, ha incursionado desde hace muchos años en los medios de comunicación participando en una variedad de temas, pero sobre todo, para desde su profesión como sexólogo promover la aceptación de la diversidad sexual.

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