CUELGA PENDONES Vs… ¿YO?

Hernan Ortiz IIIEran cuatro autos, cinco personas, con ganas de golpearme, sacaron sus armas que eran celulares. Sólo uno llegó insultando.

¿Hace cuánto que no escribo?

Muchos amigos han empezado a dejar el Facebook porque sienten que les quita tiempo para escribir y otros placeres.

Las experiencias con el tiempo se hacen complejas y comunicarlas en fotos, tweets o posts se hace insuficiente. Pero a la vez, enterarse y compartir cosas breves en verdad nos ocupa.

¿Cómo puedo explicar la complejidad de lo que ha estado pasando en cuestiones de cotidiana participación ciudadana?

Bueno, hoy me pasó algo que quiero compartir sobre la lucha por la ciudad.

Parte de querer cambiar el mundo implica educar de manera diferente a las siguientes generaciones. Mis hijos e hija aprenden cosas diferentes a las que yo aprendí. Les he enseñado a caminar por la ciudad, a defender aquello en lo que creen, a ser libres y responsables con su cuerpo, a amar al prójimo, no como José José… sino con un amor que nutre y no desgasta.

Entre estas enseñanzas está el no ser indiferentes ante la violencia. Preguntar si todo está bien cuando sospechamos que algo violento está pasando, llamar a la policía si es necesario, no dejar que el débil sea aplastado. Ignorar la violencia o poner bardas para alejarla no ha solucionado el problema, por el contrario, lo va perpetuando.

Con el tiempo he aprendido que no puedo luchar todas las batallas. Trato de abrir espacios institucionales y de participación ciudadana, aprendo junto con otros compañeros y compañeras y vamos picando piedra donde otros ya han picado… es tanto lo que hay que hacer.

Pero bueno, entre las distintas batallas que he decidido luchar, tal vez contra molinos de viento, pero lucha al fin, es contra los pendones que publicitan eventos en la ciudad.

¿Por qué?

Bueno, pues porque me parece violento que alguien cobre por ensuciar la ciudad, de manera ilegal e impune.

¿Dónde dice que es ilegal?

Bueno pues en el Reglamento de Aseo y Regeneración Urbana del Municipio dice:

Artículo 37.- Queda prohibido y será motivo de sanción administrativa:

XVII Adherir propaganda, hacer pintas o poner leyendas en los señalamientos viales, arbotantes, mobiliario urbano y edificios públicos, obstruyendo su función y ensuciando su imagen. (Por metro cuadrado) (30 salarios);

Reglamento de Espectáculos y Diversiones Públicas del Municipio

ARTÍCULO 37. Está prohibido colocar la publicidad de los eventos en:

III. Parques, postes, señalamientos de vialidad, monumentos, puentes y demás lugares públicos.

Reglamento de Entorno e Imagen Urbana para el Municipio

Artículo 8. En los sectores y vialidades de prohibición y restricción queda prohibido:

V. Fijar propaganda en el mobiliario urbano, salvo en los espacios específicamente destinados para ese objeto;

Por eso, cuando veo un pendón, lo volteo. Nadie sabe que lo hago, porque nadie ve lo que pasa más allá de sus autos o de su espacio personal.

Se ha vuelto una pequeña guerra entre los que ponen esa publicidad ilegal y yo.

En el municipio la respuesta es que no saben quién cuelga los pendones y por eso no pueden multarlos o ¿darles permiso? Sí, han declarado que podrían darles permiso para poner pendones, supongo que después otorgarán permisos para romper cualquier otro reglamento.

Volteo los pendones y los enderezan, volteo los pendones y los enderezan, los volteo y los enderezan.

Una vez alguien me dijo que no lo hiciera, le explique que esos pendones eran ilegales y que incluso muchas veces ocultan cosas más relevantes como pesquisas del Protocolo Alba. ¿Puede alguien humano pensar que promover cualquier espectáculo es más importante que buscar a una persona desaparecida? Al final terminó deseándome un buen día y dándome su bendición.

Pero hoy, nos enfrentamos de lleno.

Cuando volteaba un pendón que promocionaba una Exponoséqué. Se paró un auto blanco frente a mí. Se bajo un tipo y desenfundó su celular para grabarme a la vez que me preguntaba lo que hacía. Le decía que volteaba los pendones porque violan reglamentos municipales.

Llamó a otras cuatro personas, una de ellas sostuvo mi bici para evitar mi huida. La soltó cuando noto que no era mi intención escapar. Llamaron a la policía, yo también lo hice, pues eran cinco contra mí. El Krav maga me ha enseñado a sobrevivir y pelear contra cinco no era inteligente. Mi mejor arma era que llegara la policía.

Llegaron tres patrullas la 224 y 233 al parecer a su llamado, y la 282 al mío.

Los Cuelgapendones enojados querían saber quién me pagaba para que yo volteara sus pendones. Les dije que nadie, me hicieron saber que no podían creerlo y yo les respondí que no podía hacer nada por sus crisis de fe.

Cuando la policía me interrogó, les dije que estábamos frente a la oportunidad de saber quién colgaba los pendones y por fin multarlos, si ellos acreditaban que eran los propietarios podríamos compartir ese dato con la autoridad competente y por fin enfrentar a estos infractores.

También les compartí ese dato extraoficial que el municipio compró 200 chalecos antibalas que fueron probados con salvas… sólo para que tengan cuidado

La policía no sabía bien qué hacer. Les di todos mis datos e identificaciones. Cuando empezó a pedir información de los Cuelgapendones, estos empezaron a irse, uno de los policías incluso detuvo el auto de uno para pedirle sus datos.

El Comandante Xuchil, fue quién terminó mediando el conflicto.

Los Cuelgapendones, estaban seguros de que me llevaría la policía. Yo estaba seguro de no estar violando ningún reglamento ni cometiendo ningún delito.

Pero la verdad es que la única evidencia es qué ellos son los infractores. De hecho, cuando la mediación avanzaba, negaron que el pendón que me descubrieron volteando fuera de ellos, dijeron que ellos ponían otros, pero ya no quisieron decir cuáles ni dar más datos, mejor se fueron.

El Comandante Xuchil, optó por dejar ir a las partes y considerar su intervención como una llamada de atención… bueno me llamó la atención a mí… ¿se la habrá llamado a ellos que son los verdaderos infractores?

A fin de cuentas, la mediación… ja ja ja ja, no lo puedo creer, hubo una mediación de la policía, bien civilizada y todo, como decía, la mediación terminó en que yo pondría mi queja por los medios correspondientes.

Tal vez los Cuelgapendones sospechan que la autoridad municipal no tiene la capacidad ni la voluntad de hacer valer sus reglamentos. Tal vez yo pierda la esperanza de que la autoridad actúe y deje de insistir. Pero tal vez, sólo tal vez, soy tan terco que sí le daré seguimiento a este asunto hasta saber si la autoridad está capacitada para hacer cumplir los reglamentos, justo como lo prometió cuando tomó protesta o tal vez, será la sociedad quién se los demande.

Por lo pronto respetaré la tregua, porque algo de palabra tengo y empezaré a promover la actuación de la autoridad, y por si acaso, me cuidaré, pues sospecho que los Cuelgapendones no quedaron felices y tal vez, sólo tal vez, me desean un mal.

Nota: El presente texto fue publicado originalmente en http://arrobajuarez.com

JuárezDialoga ha invitado a Hernán Ortiz III para colaborar por su trayectoria académica y participación en la Sociedad Civil Organizada. Hernán es profesor en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ). También, colaboró en la Organización Popular Independiente (OPI) y en el Consejo Ciudadano por el Desarrollo Social (CCDS). Actualmente dirige la organización civil Ciudadanos por una Mejor Administración Pública (CIMAP) conformada por un grupo de ciudadanos que trabajan por tener una mejor ciudad al proponer a las autoridades, mecanismos para mejorar la administración pública.

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