FEMINISMO CONSCIENTE

Hilda SoteloPor: Hilda Sotelo

“ La bruja mala viene de la tribu de quienes conocen el daño que provoca el poder no asumido y se alimenta del titubeo de la cosciencia”

Marcela Magdaleno

A la mujer le han dicho cómo ser desde la perspectiva masculina y si quiere transformar el mundo que transita injusto, va hacia ella misma, desarticula la opresión y en algunas ocasiones lo hace violentándose. De ser humana al servicio de todos pasa a ser protagonista de su vida y de la historia, es entonces, que la mujer corre el peligro de caer en el egocentrismo, al convertirse en la única artesana de su vida,  el narcisismo es propio de estos tiempos, ¡cuidado!  Dice Marcela Lagarde que “puede ser un propósito estimable pero cuando se le persigue sin la menor atención al prójimo, sin un sentido de responsabilidad mutua, pertenencia común, pude conducir a un desierto ético”. La búsqueda de Yo femenino sin tener referentes patriarcales suele ser complicada; leer sobre feminismo, los logros, su historia, nos puede ayudar a conseguir el propósito del autoconocimiento con perspectiva de género. Iniciar en el camino de la desarticulación de la identidad femenina patriarcal no debe causar miedo, miedo es vivir violentada y violentar a otras, repitiendo la historia de las antepasadas o las construidas en la infancia, miedo es vivir en una sociedad peligrosamente zombie donde la identidad se torna manipulable y terrorífica. Reconocer  las voces opresoras y oprimidas dentro de nosotras mismas y liberarlas en la mejor tónica posible, despierta las cualidades originales de la mujer: La mente positiva, la bondad que al introyectar al ente violento y machista se oscurece. Es desafortunado y común que la mujer resulte ser la peor enemiga de otra mujer, es común que el arquetipo de la bruja mala haga hasta lo imposible por quemar la creación de la mujer rumbo a la co-creación de su nueva identidad,  nueva identidad necesaria en estos tiempos de violencia. La nueva identidad femenina se construye desde la mejor versión personal, no teme a la  muerte genérica, ni a los cambios, desobedece a la orden hegemónica cultural de cómo ser hombre o cómo ser mujer, la nueva identidad se forma sin contratiempos al desarrollarse desde un feminismo consciente. En el feminismo consciente las mujeres reflexionamos sobre la carga violenta que nos embarga, damos continuación a ritos ancestrales divinos y benéficos para todas, el interior es la habitación propia, la llave le pertenece solo a ella y a las/los que dancen con ella hacia la evolución. En el feminismo consciente se reflexiona: qué tan dispuestas estamos a trascender los roles y participar en la muerte genérica sin espantarnos de las manifestaciones que provoca el cambio. Qué tan dispuestas estamos a hacer política en las calles, sin máscaras y crear gobiernos autónomos desde nuestros espacios, hacer el mejor uso posible del internet para formar redes con otros colectivos afines. Qué tan dispuestas estamos a abandonar el pensamiento patriarcal, descubrir nuestra voz y abrirnos al sentipensar seguras en la creación de nuevas expresiones, vocablos, narrativas, sin esperar valoraciones o legitimidad de grupos o personas dominantes.

Para la feminista consciente cuyo lema es “vive y dejar vivir pero vive consciente” la prioridad es interactuar en armonía  en cada uno de los ámbitos donde se desenvuelve, la guerra y sus formas sutiles de violencia  deberían formar parte del pasado. Aspiramos a una nueva humanización. Cuando pregunto a las mujeres, quién es feminista, la mayoría guarda silencio, cuando les platico lo que sé de feminismo, la mujer se motiva, y sabe que naturalmente lo es. ¿Por qué algunas mujeres no se identifican con el feminismo?. Debido al miedo que causan los cambios sociales, ha sido más sencillo ser indiferente o hasta satanizar al movimiento feminista que empatizar con las causas  de equidad que persigue. Las feministas de la cuarta ola cuyas expresiones catalogadas como radicales tienen como propósito causar reacción, emplean las redes sociales y señalan claramente al infractor y dan su versión de los hechos, cobijadas bajo la sororidad logran el apoyo colectivo de otras mujeres. Las mujeres reactivas que se defienden del ente violento y machista empleando la palabra escrita y la redes sociales, estamos en todo el derecho de hacerlo, será un ejercicio de desestructuración de identidad femenina patriarcal pero hay que tener en mente que la individualidad es limitada, vulnerable y hasta frágil y que es necesario reactivar el sentido de pertenencia social y el lazo amoroso con nuestros semejantes, solo se consigue a través del perdón y las reparaciones.

Los cambios que a la mujer ocurren provocan pavor para los/las  que se niegan a dejar el viejo mundo pero adquieren sentido para la humana que ya vive en la nueva identidad, no es utopía, convive, se encuentra, existe antes y después del feminismo consciente porque hasta la categoría mujer, hombre, femenino, masculino tiende a desaparecer en las nuevas formas de relacionarnos.

Hilda Sotelo, Escritora y Académica. Radica en Ciudad Juárez desde 1990. Es hija de padre campesino y ama de casa. Coordina el proyecto sobre identidad Espiral de Lectura Yo Soy. Su novela Mujeres cósmicas es de escritura orgánica dirigida al lector valiente. Su trabajo puede encontrarlo en el siguiente blog: www.hildasotelo.blogspot.mx

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