“Si ser libre significa ser puta, entonces soy RE-PUTA”

Juan Carlos Mendoza

Por: Juan Carlos Mendoza

Así rezaba la frase escrita en la cartulina que exhibí, a manera de apoyo y solidaridad, durante el recorrido de la 3ra Marcha de las Putas en Ciudad Juárez el día 7 de septiembre de 2013.

Ciudad Juárez ha sido casi por antonomasia, el punto de referencia nacional -e incluso mundial- de todo tipo de violencia en contra de las mujeres.  Basta mencionar algunos datos que se encuentran en el documento “Situación de los Derechos de la Mujer en Ciudad Juárez, México: el derecho a no ser objeto de violencia y discriminación” publicado en 2003 por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)[1]:

“Durante la visita, las autoridades de Ciudad Juárez presentaron información referente al asesinato de 268 mujeres y niñas a partir de 1993. En un considerable número de casos, las víctimas eran mujeres o niñas, trabajadoras de las maquilas (plantas de ensamblaje) o estudiantes que fueron objeto de abusos sexuales y luego asesinadas brutalmente. Dichas autoridades dieron cuenta también de más de 250 denuncias de desaparición de personas presentadas en ese período que siguen sin resolverse”.

Ante este tipo de actos en contra de la mujer, organizaciones civiles como Programa Compañeros, Grupo Fanny, Lady Fest, Liga Socialista Revolucionaria, entre otras, organizaron la 3era Marcha de las Putas en Ciudad Juárez. El objetivo de la manifestación era pronunciarse en contra de los distintos tipos de violencia que se ejercen sobre las mujeres por su forma de vestir, expresarse, pensar y trabajar. Al ser difundido el evento antes y después de su realización, en las redes sociales no se hicieron esperar  que cuestionaban el uso de la palabra “puta” e incluso, hubo personas que condenaban al evento con comentarios machistas[2].

Al día siguiente, los medios locales publicaron notas vagas del evento. En uno o dos párrafos resumían las múltiples entrevistas que habían realizado antes y durante el evento. Una de esas notas me sorprendió en gran medida por su voluntad de censura. La prensa de mayor cobertura y tradición de Juárez no se atrevió siquiera a escribir el nombre “La Marcha de las Putas” en su texto informativo y en su lugar,  escribió que se había llevado a cabo una marcha acerca de la sexualidad, y en las fotografías de su artículo borraron algunas palabras  que aparecían en las pancartas de la manifestación.

“Las mujeres deben evitar vestirse como putas para no ser víctimas de la violencia sexual” (Women should avoid dressing likesluts in order not to be victimized) fue la frase que el policía canadiense Michael Sanguinetti comentó en un seminario sobre agresión sexual en la Universidad de York, en Toronto. Este suceso originó la Marcha de las Putas, movilizando a los grupos feministas a manifestarse en pro del respeto hacia la mujer.

En México, específicamente en Ciudad Juárez, no nos quedamos tan lejos de las palabras que propiciaron a nivel mundial el surgimiento de este movimiento. Suceso similar al caso de York vivimos desde hace años en nuestra ciudad, donde se culpabiliza a la mujer y se le señala por ejercer su libertad, ejemplo documentado en el mismo informe de la CIDH:

“Por otra parte, casi al mismo tiempo que comenzara a aumentar la tasa de homicidios, algunos de los funcionarios encargados de la investigación de esos hechos y el procesamiento de los perpetradores comenzaron a emplear un discurso que, en definitiva, culpaba a la víctima por el delito. Según declaraciones públicas de determinadas autoridades de alto rango, las víctimas utilizaban minifaldas, salían de baile, eran “fáciles” o prostitutas. Hay informes acerca de que la respuesta de las autoridades pertinentes frente a los familiares de las víctimas osciló entre indiferencia y hostilidad”.

Actualmente encontramos que de 1993 al 2013 se han contado 1,441 feminicidios en la ciudad[3]y  la sentencia del campo algodonero en la que la CIDH condenó al Estado Mexicano por violar derechos humanos en los casos de feminicidio sucedidos en Ciudad Juárez y por la violencia estatal ejercida en contra de sus familiares, no se ha cumplido cabalmente. Estos dos hechos reflejan la situación preocupante de las mujeres en la ciudad, por un lado una sociedad que es permisiva a la violencia sistemática hacia las mujeres y por otro lado la omisión del Estado de solucionar la problemática (sin estos dos factores, quizás no existiría un incremento de mujeres asesinadas).

Uno de los factores, no el único, que puede contribuir a la percepción negativa de la población hacia los movimientos sociales en defensa de los derechos de las mujeres,  es  la falta de interés de las autoridades sobre el tema. Es por ello, que como cumplimiento de nuestra responsabilidad social, tendríamos que unirnos a las organizaciones que impulsan el cumplimiento de la Sentencia Campo algodonero. Ello conllevaría enfatizar que se lleven a cabo con urgencia la disposición 12 en la que México debe capacitar permanentemente en derechos humanos con una perspectiva de género a sus funcionarios y la disposición 13 en la que México debe de realizar un programa de educación para la población de Chihuahua para superar la violencia contra las mujeres[4].

Juárez querida, te asustas por la palabra PUTA… pero admites la aberrante violencia ejercida en contra de tus mujeres.  ¡Nos vemos el próximo año!



[1] http://www.campoalgodonero.org.mx/documentos/situacion-derechos-mujer-ciudad-juarez-mexico-derecho-no-ser-objeto-violencia-y-discrimin  Septiembre 2013

[2] https://www.facebook.com/Marchaputasjrz?fref=ts  Septiembre 2013

[3] http://nuestrashijasderegresoacasa.blogspot.mx/ Septiembre 2013

[4] http://www.campoalgodonero.org.mx/condena Septiembre 2013

Juárez Dialoga ha invitado a Juan Carlos Mendoza por su trabajo como activista comprometido con la sociedad y particularmente con Ciudad Juárez. Juan Carlos es biólogo, epidemiólogo y estudiante del Doctorado en Ciencias en Salud Colectiva. También es activista social en materia de VIH, diversidad sexual y derechos humanos. Ha colaborado en organizaciones locales como Programa Compañeros A.C. y actualmente es uno de los coordinadores de la Red Nacional de Jóvenes Activistas LGBTIQ.  

Comparte!