NO TODO ES LO QUE PARECE

La llamada Caravana por la Paz, muchos pensamos que era un espacio de confianza, de articulación, de diálogo y el principio para refundar este país cuyas instituciones han quedado putrefactas por la corrupción.

Pero no.

No fue así.

La caravana rescató el dolor de las víctimas y lo hizo público. No más. Muchos pensamos que era otra cosa pero no.

El diálogo y los acuerdos que pensamos haber conseguido los que somos muy diferentes, no parecen sostenerse, tal vez es porque estaba apoyado en una base muy frágil que apenas nos puso frente a frente y, no sé, tal vez sin confianza suficiente. Al parecer al menos nos hemos reconocido.

El pacto ciudadano que pensamos podríamos lograr, pues no se dio porque las cosas no salieron como cada persona u organización involucrada lo esperaba. Además, independientemente de lo que hayamos acordado los que nos creímos iguales, de todas maneras se fue a hablar con Felipe Calderón y aun así el presidente les dijo que él esta haciendo bien las cosas, lo que pasa es que nadie lo entiende, como si fuera un artista que no es apreciado en su propia época.

Nos dijeron los que organizaron la marcha desde México que venían aquí a dialogar, pero la verdad es que sólo venían para tener la misma actitud que después Calderón tuvo con ellos…

Evaluando la situación, no faltaron las voces que alegan una traición o un boicot.

¿Traición? Tal vez no hubo tal, simplemente gente que no supo expresar con claridad lo que pensaba. Cómo cuando besas a alguien y acaricias por mucho tiempo, y hasta hacen el amor… ¿qué son? ¿novios, amantes, amigos liberales, con derechos, privilegios, pervertidos o qué? Si no se aclara la situación para una parte puede haber una traición, pero la otra cantará “en eso no quedamos corazón”.

¿Boicot? No lo sé. Puede ser que los grupos se pongan de acuerdo para hacer propuestas con base a sus intereses y defenderlas en la medida de lo posible y con parte de la imposible (cómo diría Lalo). Tal vez la gestión de unos sea el boicot de otros.

Será que algunos creímos ingenuamente que el dolor nos guiaría a una democracia solidaria, pero no, la democracia nunca es fácil, no siempre hay consensos, no siempre se respetan los acuerdos, en ocasiones la votación es la única forma de llegar a una conclusión y muchas veces esto nos lleva a decisiones malas o injustas.

Pero algún día, algún día aprenderemos a respetar nuestras diferencias y algún día dejaremos de querer ganarlas todas, y algún día espero no muy lejano, sabremos que lo importante es convivir y abrazarnos, no tener la razón.

JuárezDialoga ha invitado a Hernán Ortiz III para colaborar por su trayectoria académica y participación en la Sociedad Civil Organizada. Hernán es profesor en la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ). También, colaboró en la Organización Popular Independiente (OPI) y en el Consejo Ciudadano por el Desarrollo Social (CCDS). Actualmente dirige la organización civil Ciudadanos por una Mejor Administración Pública (CIMAP) conformada por un grupo de ciudadanos que trabajan por tener una mejor ciudad al proponer a las autoridades, mecanismos para mejorar la administración pública.

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