“NUNCA TAN POQUITOS ATONTARON TANTO”

Mi muy admirado Federico Villalba tomó este fin de semana, como siempre, las fotografías que documentan bellamente nuestra vida cotidiana, la historia fronteriza. Sorprendentemente, no las mostró en Facebook o en ninguna otra parte, costumbre que nos deleita a los espectadores de su arte. En lugar de subir las imágenes, anunció que publicarlas equivaldría a mostrar al mundo la ejecución de un ser humano; por lo tanto, Federico solamente guardó sus fotos, para cuando tenga la entereza de aceptar que podemos ser tan estúpidos los seres humanos o para cuando recobre fuerzas para seguir esparciendo la esperanza.

El dolor de Federico ante la demolición de la Asarco y la de otros edificios de la ciudad de El Paso es compartido y racional, si nos es permitido ligar la inteligencia a la emoción. Estos actos de destrucción masiva tan fotografiados se ejercieron sin que la comunidad fronteriza pudiera ni siquiera votar. Se destruyeron edificios funcionales y vitales a pesar de todo el esfuerzo de abogados, ingenieros, amas de casa, estudiantes, artistas y activistas quienes trataron de convencer a todos los pobladores de la importancia de llevar a las urnas nuestra opinión informada sobre el uso de nuestros recursos para financiar un parque de diversiones y un estadio de beisbol.

El espectáculo que simboliza la muerte lenta de los residentes pobres de las dos ciudades hermanas fue majestuoso, dicen los que madrugaron a verlo. Las nubes poderosas me recordaron las columnas levantadas por las bombas atómicas sobre civiles indefensos en Japón. Como los civiles japoneses, nosotros tampoco elegimos la explosión ni veremos inmediatamente todas las consecuencias mortíferas. Cientos de testigos respiraron las partículas de polvo y asbesto acompañados de sus bebitos mientras presenciaban el derrumbe de la democracia en El Paso, el caer de la guillotina sobre el pueblo.

Sus videos demuestran una excitación que, quiero pensar, es parte del síndrome post-traumático derivado del atropello civil que hemos sufrido los fronterizos. Como durante el hundimiento del Titanic, algunos se pusieron sus mejores galas y se sentaron ante elegantes mesas, otros tocaron música, varios bailaron y muchos hasta aplaudieron mientras nuestro gran barco comenzaba a hundirse con todos nosotros. Explicaremos al calor de la indignación que esos gestos celebratorios se derivan de la ignorancia, porque se han convencido de que progreso significa tirar edificios y regalarles el espacio y nuestro dinero a los multimillonarios, o porque la pobreza espiritual a la que nos han reducido nuestros patrones nos hace pensar que cualquier espectáculo es bueno para entretenernos y divertir a nuestros hijos.

Más allá del resultado a largo plazo que el asalto a nuestros derechos y salud tenga, los de la compañía “Noble”, que no hace honor a su nombre, hicieron un trabajo horrible con tanto contaminante disparado sobre el espacio, sin indicarles a los mirones los peligros que corrían al acercarse tanto. Contra todo sentido común, hicieron explotar toneladas de contaminantes sobre el aire de Abril que se llevó asbesto y otros materiales a todas partes. No planearon la detonación en otro momento pues les urgía tirar todo antes de que nuestros derechos prevalecieran en otras instancias legales.

Los pájaros que surcaron el cielo en ese desgraciado momento, desconcertados, trataron de huir pero muchos fueron alcanzados por la fuerza y el polvo. Así de vulnerables quedamos nosotros, los que ni siquiera pueden votar sobre actos del gobierno que afectan su salud y su vida. Por eso estuve de acuerdo con la frase escrita en Facebook por un disidente de la corrupción : “Nunca tan poquitos atontaron a tantos”.

JuárezDialoga invita para colaborar a Selfa Chew por su compromiso con la sociedad civil organizada, tanto de Ciudad Juárez como de El Paso, Texas. Ella es Doctora en Historia y Catedrática en la Universidad de Texas en El Paso. Es poeta y autora de Azogue en la Raíz, (Ediciones Eón, 2006) y Mudas las Garzas (Ediciones Eón, 2007).

A continuación JuárezDialoga muestra videos representativos del momento del derrumbe de las torres ASARCO y el City Hall en la ciudad de El Paso, Texas. Agradecemos a quienes grabaron esos videos y reconocemos su autoría.




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